Oficios | Vista en vitral

Foto: Oscar Rodríguez

Desde hace 35 años, Carlos Martínez inició en el oficio de hacer vitrales. Cuando tenía 15 años aprendió a cortar y ensamblar vidrio con el abuelo de su esposa, en aquel tiempo le decían emplomado; más tarde heredó el negocio que ha sido escuela para sus hijos y familiares.

La tarea empieza con papel y lápiz, diseña figuras, delinea trazos y mide con regla. Corta los primeros moldes, los separa por medida, posición y color, y busca los vidrios teñidos que requieren los diseños.

Los cromos elegidos crujen por el filo de una navaja, desprenden rebaba hasta que alternen con el grafito en hoja. Pasan por lija, pulidos para llegar a un contorno uniforme y ser ensamblados con el resto de las piezas.

Iglesias, casas, restaurantes, son algunos de los compradores más comunes, otros son de estados como Chiapas, Tabasco, Quintana Roo, Hidalgo, y fuera del país en Estados Unidos y Cuba, donde han llegado los vitrales de Carlos.

“Se me hace un oficio muy bonito, de mucha satisfacción cuando ves instalado tu trabajo, en residencias, en iglesias, en cualquier parte donde luce.”, compartió en entrevista con El Semanario Gráfico.

.
Previous
Next

Deja un comentario

Nosotros

El Semanario Gráfico inició circulación en noviembre de 2020, tras 11 meses de desarrollo. Nuestros primeros pasos en el periodismo lo dimos como Sala de Prensa, proyecto universitario que mantuvo vigencia por más de 7 años.

Reciente

Siguenos

Suscríbete a nuestro portal

Toda la información al momento