Aumento de peso y dolor en espalda, principales consecuencias por tecnoestrés

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Staff Semanal Gráfico

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A finales de marzo, con el inicio del confinamiento, empresas en el mundo modificaron sus modos de trabajo por home office, trabajo desde casa. En principio fue una buena alternativa, pero al paso de las semanas generó una alta presión para trabajadores, ocasionando tecnoestrés.

El tecnoestrés, según especialistas, es un efecto psicosocial negativo por el uso prolongado de tecnologías de información y comunicación. Es el caso de Vania Espinosa, capacitadora de empleados, que comparte su nuevo estilo laboral y las secuelas que le ha traído después de 6 meses.

“Hay que llamar, hay que mandar correos; eso me causa estrés. (…) El estar esperando una respuesta que a veces no siempre es inmediata.”, compartió Vania en entrevista para Noticieros Televisa.

Desde las 7 de la mañana Vania ya está respondiendo mensajes de la oficina, atendiendo pendientes, su jornada es interrumpida y llega, en ocasiones, hasta las 9 de la noche. Prioriza actividades, hace llamadas, actualiza cada cinco minutos la bandeja de entrada, no tiene tregua.

“Hubo un momento de la pandemia en que tuve como 32 chats abiertos, aparte tenía llamadas, correos, entonces era de ‘¡Ay! ¿A qué le doy prioridad?’.”, explicó.  

Entre los efectos del tecnoestrés, la oficinista padece de dolores de espalda, aumento de peso, caída del cabello y fatiga mental. Expertos aseguran que los pacientes pueden desarrollar enfermedades crónicas. La única solución es desconectarse totalmente de la computadora y el teléfono, incluyendo sábados y domingos.

“Muchos millones de trabajadores que no estaban habituados y que no tenían esta práctica previa lo tuvieron que hacer. Ya que es como una bola de nieve que ha traído todos estos meses de contingencia.”, enfatizó Erika Villavicencio, de la facultad de Psicología de la UNAM.

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