La lucha de las mujeres por la igualdad en el futbol mexicano

Foto: Oscar Rodríguez
Wendy Herrera

Wendy Herrera

Después de 74 años de la llegada del balompié a México, el futbol femenil fue reconocido profesionalmente con la creación de una Liga de Primera División. Por décadas, las mujeres lucharon para abrirse paso dentro y fuera de la cancha, por ser protagonistas del deporte nacional.

En julio de 2017 se realizó el primer partido femenino oficial, avalado por la Federación Mexicana de Futbol (FMF), entre Pachuca y Pumas. Las oportunidades que tienen las deportistas son un lujo que, hasta el momento, solo 531 han disfrutado.

A pesar de la importancia que la gente le da al futbol en nuestro país, las dos Ligas no tienen la misma prioridad en la industria del deporte. La balanza se inclina a favor de la categoría varonil.

¿Cuál es la diferencia entre ambas Ligas de Primera División? La falta de equidad, las oportunidades y el apoyo no son iguales. La desigualdad también se ve contrastada en diversas áreas, entre ellas la asistencia a encuentros, la afición.

En la Liga Rosa es notable que el precio es inferior hasta 8 veces que un partido varonil. Por ejemplo el Club Puebla femenil, del boletaje más económico, maneja costos de 25 pesos; la asistencia no termina por despegar, mantiene un promedio de 500 a 5 mil asistentes. En contraste, de acuerdo con EA Sports, su división varonil recibe entre 17 mil a 31 mil espectadores por juego.

Futbol femenil, un negocio no rentable

“Hoy la Liga MX Femenil no se nos puede olvidar, tiene escasos años de creación, está en un momento de inversión. Los equipos hoy no generan un solo peso, los equipos cuestan”, mencionó Yon De Luisa, presidente de la Federación Mexicana de Fútbol en Sports Summit 2020.

Las problemáticas se acrecientan con el valor que la afición, medios de comunicación, patrocinadores y dueños de clubes otorgan a las mujeres. Es decir que no se apuesta por una Liga profesional femenina, se dice que no es rentable, que no vende.

“Mejorar el espectáculo y que crezcan las audiencias, tanto a nivel asistencia en los estadios como gente que quiera ver por televisión, crezca y eso genere más ingresos”, fue la propuesta del directivo De Luisa para que el negocio del futbol femenino genere ingresos propios.

La difusión sobre juegos, en percepción de jugadoras, pareciera ser muy baja. Los espacios en televisión deportiva son destinados para el análisis de los torneos de hombres, mientras que la otra categoría va resumida a final del espacio, lo que impide una atención completa hacia su desempeño en las canchas.

“Son pocos los equipos que están desarrollando proyectos serios de semilleros de jugadoras, porque desafortunadamente para la mayoría de los clubes el equipo femenil sigue siendo un lastre”, comentó Ana Paola López, delantera del Pachuca para Animal Político en enero 2020.

Jugadoras unidas por la misma causa: Equidad de género

Hace unas semanas se compartió un comunicado, Cuando Todas Juegan, en el cual se plasman temas que reflejan la violencia de género a la que se enfrentan deportistas en la lucha por la equidad.

Acoso, desigualdad salarial y búsqueda de reconocimiento son algunos de los cinco puntos que demostraron las verdaderas condiciones del futbol mexicano.

La voz de las jugadoras se unió en una para hacer pública las necesidades urgentes de igualdad; para mostrar su inconformidad y a su vez el ímpetu que tienen para crear del balompié un negocio igual de rentable para las mujeres.

“Demandamos una verdadera equidad que aspire a hacer del futbol femenil un negocio propio y autosustentable”, menciona el documento publicado por la Asociación Mexicana de Futbolistas.

Ver el valor del futbol en el deporte mismo sin importar género podría ser el inicio del cambio que la industria necesita. La intervención de patrocinadores y de la afición puede hacer del balompié femenil algo próspero, al contar, de primera instancia, con el consumo necesario para su crecimiento. 

Deja un comentario

Suscríbete a nuestro portal

Toda la información al momento